The Rolling Stones – In another land
The Rolling Stones – Citadel
Los Rolling Stones podrían haber pasado a la historia tan sólo por sus primeros discos centrados en el R’n B; o por sus melodías pop de mediados de los 60; o por sus discos de principios de los 70 centrados en el Rock Sureño; es decir, son tan buenos que en cada etapa de su trayectoria han sido unos auténticos números 1 pasando por todos y cada uno de los géneros musicales que se imponían (y que ellos ayudaban a imponer) en las listas de ventas. Pues bien, entre tanta canción bueno de este estilo y del otro, en el año 1967 los Rolling Stones sacaron al mercado un disco que nunca se menciona entre sus obras maestras pero que sin duda es una auténtica joya entre uno de los estilos musicales que se impuso en aquel año 1967, la psicodelia. Lo de “sus satánicas majestades” a los Stones les viene por algo y es que ese es el nombre del disco del que hablamos: “Their satanic majestic request”, que si bien no es un disco redondo, a la altura del Sticky Fingers, el Exile o el Let it Bleed, sí que contiene alguna de las mejores composiciones de Jagger y Richards.
Un buen ejemplo es este “Citadel”, una ciudadela un poco alucinógena pero muy real a la que los Stones nos invitan a echar un vistazo. Los paralelismos entre la onírica ciudadela y la realidad son evidentes.
El riff de guitarra de Richards y el estribillo perfecto hacen de este tema una de las mejores canciones “desconocidas” de la banda británica.
Led Zeppelin – Stairway to heaven
La brillantez absoluta se puede estar buscando una vida entera y quizás no la alcances nunca. Si te consideras un artista, un creador, esa búsqueda puede acabar por convertirse en una auténtica obsesión. Incluso puede que seas un pedazo de compositor y aún así haberte quedado siempre lejos de “esa” creación perfecta que tanto ansiabas. Es muy difícil dar con ella…pero algunos elegidos lo consiguen, uno de ellos fue Jimmy Page quien entregó a sus compañeros de Led Zeppelin lo que sería la quintaesencia de su música; su canción más recordada y quizá uno de los puntos más altos de la historia de la música contemporánea: Robert Plant la bautizó como “Stairway to Heaven”, una escalera imaginaria que unía cielo y tierra, una canción que escalón a escalón va creciendo hasta plantarnos a todos en las puertas del mismísimo reino de los cielos.
Podríamos hablar del famoso plagio de Page de “Taurus”, la canción de Spirit, o de que es el tema que más veces se pide en la radio, o del solo de guitarra de Page, uno de los mejores de la historia…pero es que nos iba a dar lo mismo.
Por mucho que nos empeñemos en analizarla, o en intentar restarle importancia, por muchas veces que la hayamos escuchado, por muchas bromas que hayamos gastado al típico pesado de la guitarra que siempre la tiene en su repertorio, por muchas veces que la pasemos cuando escuchamos el disco en nuestro MP3…da igual, brilla por encima del resto de canciones como si tuviese vida propia. Es así, hay que asumirlo. Tú, fan de Led Zeppelin, que dices con la autoridad de tus años escuchando al grupo que tu disco favorito es el Presence, tú, fan flequillero de The Killers, que aseguras no haber escchado un solo disco anterior a 1977, tú quinceañera presidenta del club de fans de David Bustamante, sí, todos vosotros os habéis parado alguna vez a escuchar este tema y la reacción siempre es la misma…subir el volumen¡¡¡. La belleza suprema es lo que tiene, que no entiende de modas, estilos, edades o gustos. Es belleza pura, simplemente se disfruta de ella.
Black Sabbath – Planet Caravan
Onírica y psicodélica canción del segundo LP de Black Sabbath que nos traslada a su Planeta Caravan. Puede ser una metáfora de la vida que llevaban en aquel año 1970 los miembros de la banda con contínuos viajes alrededor del planeta metidos en giras interminables y con los “viajes” propios de una banda en que las drogas nunca han pasado desapercibidas.
Quizá si unimos ambos conceptos podemos comprender mejor la letra de este tema que escapaba de los durísimos riffs de guitarra con los que Iommi había impregnado el disco. De hecho, la canción la firma el bajsta del grupo, Geezer Butler, y es él quien nos habla de surcar cielos infinitos, de atravesar el universo, al fin y al cabo de crear este planeta del que dejó constancia en el mítico álbum “Paranoid”.
Como curiosidad, en esta canción el efecto distorsionado de la voz de Ozzy, mucho más relajada de lo normal dicho sea de paso, se consiguió pasando el micro de voz por un altavoz Leslie, usado mucho para órganos de aquella época, sobre todo de la legendaria marca Hammond.
Black Sabbath – The Wizard
Uno de los mejores temas incluidos en el ya oscurísimo primer disco de Black Sabbath, este “The wizard” nos habla de un mago que ahuyenta las fuerzas del mal y al que los demonios temen. Podría ser otro tema más de otro grupo de los 70 con la misma temática de siempre pero este en concreto tiene su polémica y su gracia.
Parece ser que Geezer Butler está convencido de que la canción, en su origen, nos trasladaba al mundo de la Tierra Media e iba dirigida y dedicada al mago más famoso de la trilogía de Tolkien, el señor Gandalf. Lo que pasa es que el resto de la banda está convencida de que “el mago” de la canción es en realidad su camello de aquellos primeros tiempos y la verdad es que leyendo la letra de la canción se le ve un sentido muy nítido a esta segunda versión y si no ¿qué me decís de la frase “When the wizard walks by everyone is happy”?. Cuando “el mago” anda por aquí todo el mundo está feliz.
A lo mejor el señor Butler frecuentaba demasiado al verdadero wizard y por eso no tiene muy claro de qué va la canción…o lo mismo eran los otros. El caso es que a quién va dirigido el tema es una mera anécdota ya que la canción no tiene desperdidcio, un buen ejemplo de la música que hizo de Black Sabbath una de las bandas más importantes de la historia y en el que se puede escuchar al mismísimo Ozzy tocando la armónica.
Rainbow – Stargazer
Hay veces que uno se ve sobrepasado por un canción; es de esas cosas que te hacen reflexionar por un momento y reconocer que después de estar toda la vida metiéndote con tus amigos melenudos y diciéndoles eso de que el heavy es todo “fuegos artificiales”, gorogoritos y solos interminables ha llegado un momento de tu existencia en que te gusta una canción heavy. A mi me pasó hace años con este “Stargazer” de Rainbow. Es , sin duda, la canción más cercana al heavy metal que me haya podido atraer, y además es que me atrae mucho, muchísimo. Desde la intro de Cozy Powell, una de las mejores intros de batería que se hayan grabado jamás, pasando por el riff de Ritchie Blackmore, un tío que hace riffs inolvidables como el que hace patatas fritas en la freidora, con la Filarmónica de Munich apoyando a la banda y todo esto hasta llegar al “momentazo” del tema que corre a cargo del mito de la voz Ronnie James Dio. Es ese primer verso que dice “Now where do we gooooooooooooo” (01:45). Si me dicen hace unos años que me acabaría gustando una cosa así no me la creo pero es que es el momento perfecto para Dio y para cualquier cantante del género que se precie. Uno de esos versos hechos para que 100.000 almas se fijen el en el foco de luz que apunta a un cantante para que este lo de absolutamente todo.
Impresionantes los Rainbow de Ritchie Blackmore, que sin llegar a las cotas de calidad y popularidad de su anterior banda, Deep Purple, sí que nos dejaron algunos temas increíbles como este “Stargazer” dedicado a la Torre Oscura que un mago obligaba construir a sus esclavos y en la que al final acaba encontrando su propia muerte.
Date Bombo
Para ello te tienes que meter en www.pepsi.es e inscribirte. Una vez estés dentro de la comunidad de Pepsi podrás subir vídeos o fotografías, todo ello destinado a ser el más votado, el que más bombo se dé, y así quedar ganador.
Como puedes observar es bien sencillo. ¿A qué esperas?
Led Zeppelin – The Battle of Evermore
Con la letra de esta maravilla llamada “The Battle of Evermore” hay que hilar muy fino pero para muchos millones de fans de la obra de Tolkien y de los Led Zeppelin, el tema habla claramente de la batalla en los campos de Pelennor descrita en la tercera parte de la trilogía de El Señor de los Anillos.
Decimos que hay que hilar fino porque realmente la letra de Robert Plant no dice en ningún momento que hable sobre esa batalla o sobre esos campos de Pelennor creados por la imaginación de J.R.R. Tolkien. De hecho podemos estar más bien ante la descripción de la batalla eterna entre el bien y el mal. Podría ser un batiburrillo de ideas del señor Plant perfectamente, las alusiones directas al Señor de los Anillos (habla de los espectros del anillo y del Señor Oscuro) se entremezclan con otros lugares míticos como la isla de Avalon, lo cual dejaría fuera de juego la teoría de los tolkinianos pero parece ser que a éstos les da lo mismo, para ellos los versos que hablan sobre cómo el cielo se va oscureciendo según aparecen las tropas del mal, y cómo se disipan con la victoria del bien, unido a las menciones explícitas de personajes de la trilogía son pruebas definitivas de que Evermore=Pelennor.
Y ya de paso, ya que hablamos de una de las mayores joyas acústicas que nos regaló Led Zeppelin, pues vamos a destacar ciertos datos como es que el tema se incluía en la obra que muchos consideran como la quintaesencia de la banda, su álbum número 4, o mejor escrito IV de 1971, y que en esta canción Robert Plant decidió acompañarse de la que por aquel entonces era la cantante más famosa de folk-rock británico, la cantante del grupo Fairport Convention, Sandy Denny, que como podemos comprobar tenía una voz casi hecha a medida para cantar este tipo de canciones, algo que demostró durante años en ese grupo y más tarde en Fotheringay. Quizá por tener esa voz tan especial Sandy fue la única cantante del planeta que tuvo el honor de cantar una canción junto a los Led Zeppelin ya que esta “Batalla” es la única canción en la discografía de la banda en la que contaron con un invitado “extra”.
Como a los genios les encanta restregarnos sus genialidades por la cara, el señor Jimmy Page ha declarado muchas veces que esta delicia de tema le salió prácticamente “sin querer”. John Paul Jones tenía una mandolina, Jimmy la vio y sin haber tocado una sola nota de mandolina en su vida comenzó a tocar los acordes y los fraseos que en pocos minutos se convirtieron en “The Battle of Evermore”. Que un tío haga eso con una mandolina la primera vez que la coge es como si Maradona hubiese marcado su famoso gol contra Inglaterra la primera vez que se puso unas botas de fútbol…Bromas aparte, es casi insultante que esta melodía haya salido de manera tan espontánea.
Roxy Music – Avalon
Es verdad que la canción habla del final de una fiesta y de la mujer que atrapa la atención del protagonista pero es quizá también una metáfora y una comparación entre la famosa isla que fue el último destino del Rey Arturo y la sensación del protagonista al estar con esa mujer capaz de evadirle del mundo real.
“Avalon” es el título de este tema de la Roxy Music del año 1982. Es el tercer corte del LP titulado también Avalon, y para el que no vea conexión entre los versos de la canción y la isla de Avalon, decirle que la portada de aquel disco sí que establece la relación directa entre una cosa y la otra. En la portada podemos ver un caballero medieval (que en realidad es Lucy Helmore, novia de Brian Ferry por aquel entonces) con su armadura puesta y un halcón como compañero en plena travesía en busca de la isla de Avalon.
La Roxy Music ha sido capaz de ser amada y odiada hasta extremos poco conocidos hasta ahora, para muchos es una de las bandas más “casposas” de la historia (¿recordáis auqella canción de Siniesto Total sobre el olor del aliento de Brian Ferry?) pero hay que reconocer que son autores de canciones maravillosas, sí, es verdad, muy sofisticadas, quizá demasiado…pero no me digáis que temas como este o “More than this” no se merecen el respeto de alguien que sabe apreciar una buena canción.
Led Zeppelin – Ramble on
Supongo que es una opinión compartida por miles de personas esta que os voy a reconocer pero que una canción reúna dos de tus pasiones más profundas, en este caso los Led Zeppelin y la obra litararia de Tolkien, es demasiado como para no tenerle un cariño muy especial. Por poner un ejemplo muy patrio es más o menos como si un amante de los toros y el fútbol se va a ver a su equipo a la final de la Champions y en el descanso le sacan un victorino a José Tomás en el centro del campo. Pues eso, le hacen a uno el hombre más feliz del mundo.
No es la única canción de Led Zeppelin con referencias al Señor de los Anillos pero quizá sí sea la que mas explícitamente nombre algunos de los lugares y personajes más imporatantes del libro. En concreto, este “Ramble on” de 1969, incluido en el segundo álbum de estudio de la banda, nos habla de las oscuras profundidades de Mordor, la tierra donde habita el Señor Oscuro, the “evil one”, esa tierra donde Frodo se dirige sin ninguna posibilidad a destruir el puñetero anillo que los “gobierna a todos”.
Muchos fans de Tolkien también ven como una clara inspiración del verso primero del tema un poema del escritor británico llamado “Namarie”, también llamado “El lamento de Galadriel”.
En cuanto a la música de este tema, siempre ha habido una discusión sobre qué es lo que John Bonham toca al comienzo de la canción. Muchas veces se ha dicho que tocaba unos bongos pero esa versión no nos convencía demasiado. Ese “pa-pa-pa-pa” del principio no suena mucho a bongo. Por lo que he estado mirando por la red y muchos coinciden en que lo que toca es un simple cesto para la basura aunque también hay quien asegura que es el sonido de su propia mano golpeándose la rodilla. No sabemos lo que toca pero sabemos que dio resultado. “Ramble on” es una de las mejores canciones de la banda, y lo curioso es que no fue hasta su último concierto, el que dieron hace bien poquito en el O2 Arena de Londres, cuando los fans de Led Zeppelin pudieron disfrutar de la versión completa de este tema en directo…aún lloro al recordar que no fui a ese concierto maldita sea. Sacaré fuerzas de donde pueda para seguir adelante; todo sea por Gondor¡ por la Tierra Media¡.






Bill Wyman hizo dos cosas bien en la vida. La primera fue comprarse una amplificador de bajo cojonudo, lo que se convirtió en su pasaporte para convertirse en el bajista de los Rolling Stones y que se le conociese desde entones como “el tío más afortunado del mundo”. La segunda cosa que hizo bien fue componer esta canción.
Efectivamente, no es una broma, este temazo fue escrito por el señor Wyman allá por 1967 y a sus compañeros les gustó tanto que incluso fue editado como single del que sería su discazo de aquel año “Their Satanic Majestic Request”.
No solo es especial este tema por su firma sino también por su origen y por los artistas que podemos escuchar interpretándolo.
Parece ser que el poco respeto que la banda sentía por el bajista se dejaba ver hasta en las quedadas para las grabaciones, esto es, quedamos todos menos tú o cuando quedamos y luego decidimos no presentarnos a tí no te avisamos…y esto fue lo que pasó. La banda había quedado para grabar nuevo material pero a la cita solo se presentó el bueno de Bill, que para no desperdiciar la tarde se atrevió con la grabación de este tema. Como el estudio andaba lleno de músicos echó mano de dos amigos, ni más ni menos que Steve Marriot y Ronnie Lane, de los Small Faces. No está mal el resultado, al que luego se sumarían por supuesto el resto de los Stones.
Una gran canción en la que Wyman mezcla realidad y sueños y que trata de transportarnos con ese sonido tan psicodélico a tierras oníricas llenas de bosques, flores y castillos.