Página 3 de 8«12345»...Última »

Dinamita Pa Los Pollos – Purita Dinamita

Dinamita Pa Los Pollos es uno de los pocos grupos nacionales que en la década de los 80 supieron tomarse el rockabilly con una seriedad humorística perfectamente justificada. Este sexteto de Vizcaya ponía en sus quehaceres el rock & roll para dejarle flirtear con el country o la corriente tex mex, grabando sobre ello letras que tomaban todos los tópicos de la Norteamérica vaquera y los ordenaban en castellano mediante frases tan de las Montañas Rocosas como de las gangs barriales con tupé y brillantina: «pon un dólar de plata y con mis trampas cogeré cientos de mapaches; y yo los cocinaré», «si mañana despertamos en la penitenciaría, ¡qué demonios! Un día es un día» o «al sheriff no le gustan nuestras pintas y el reverendo nos dio su maldición».

AC/DC – It’s A Long Way To The Top (If You Wanna Rock And Roll)

Si eres o has sido músico, si te has baqueteado de sala en sala dándote a valer con la mejor de tus intenciones, seguro que no te costará identificarte con nuestra elección de hoy, recuperada directamente desde 1976: ‘It’s A Long Way To The Top (If You Wanna Rock And Roll)’. El quinteto AC/DC cantaba en su LP High Voltage a la vida del artista que intenta hacerse un sitio en el show biz; aunque, en lugar de centrarse en la cara plastificada, prefieren ser realistas y narrar la cruz que les tocaba vivir en sus jornadas de carretera en aquella etapa de presentación e intento de despegue. Los malos ratos imprevistos, esos programadores indeseables que no te hacen caso, las peleas, lo duro de cambiar de escenario cada noche, las incomprensiones del público frente a un conjunto novato, todo resumido en una canción que siempre estará de actualidad –sobre todo sabiendo que cada año la cuesta acentúa su pendiente unos grados más–.

Crowded House – Chocolate Cake

Woodface no era únicamente el álbum en el que se encontraban de manera oficial como miembros de Crowded House los hermanos Neil y Tim FinnTim ya había hecho coros en el segundo LP del conjunto, Temple Of Low Men–, años ya tras la fractura de su anterior banda Split Enz. Este disco resultó también uno de los más exitosos y críticos a la par. Algunas de sus letras abandonan la mirada amable para dibujar retratos de la sociedad que les rodea. Es el caso de este ‘Chocolate Cake’, en la que se despachan a gusto con la sociedad norteamericana, más en concreto con el snobismo neoyorquino.

Tomita – Mars, Bringer Of War

En 1975 el creador de pequeños universos soñados, Isao Tomita, comienza a ser reconocido igualmente por su dominio de la técnica Klangfarbenmelodie, disciplina que utiliza voces sintetizadas para que trabajen como instrumentos. La fama y el puesto de valor ganado con Snowflakes Are Dancing llevan a Tomita a continuar en sus representaciones sonoras de clásicos. Así pasarán por sus manos obras como Pictures At An Exhibition de Modest Mussorgsky, The Firebird (o The Firebird Suite) de Igor Stravinski y The Planets de Gustav Holst (la última citada de 1976). De su rendición a Holst escogemos la pieza que representa al planeta Marte.

ABBA – Two For The Price Of One

Tras la segunda mitad de los 70, y ya pasada esa montaña rusa llena de ascensos flamantes y súbitos descensos sentimentales aparece The Visitors (1981). El pop mutaba y utilizaba desconocidos ropajes en este lanzamiento. No es que se adscribiesen al rock progresivo, pero sí es cierto que las ganas de experimentar que habían crecido en los últimos años en el tándem de ingeniería creativa compuesto por Benny y Björn estallaron dentro de cada futura creación. La creación escogida aquí es de los temas que más cuadraban con esa estructura inicial a la que Andersson y Ulvaeus habían acostumbrado a sus seguidores. Sin embargo, tanto los cambios de tempo en los estribillos y recta final –con arranques a lo orquestación de banda universitaria– como la curiosa letra, cargada con un doble sentido que rescata la sonrisa del oyente en su última frase, convierten a ‘Two For The Price Of One’ en una canción realmente subrayable.

Bo Hansson – The Old Forest / Tom Bombadil

Lord Of The Rings, la grabación instrumental pergeñada por el sueco Bo Hansson, salió al mercado en 1972 cual materialización musical de la obra de igual título que había revolucionado el campo de la literatura de fantasía y aventuras. Aquel mundo de magia y seres extraños e inquietantes, con una inspiración a medio camino entre la Edad Media y las leyendas de diversos folclores a lo largo del planeta, espacio en el que bien y el mal están totalmente diferenciados, reportaría a su autor J.R.R. Tolkien la mayor de las famas.

Nikolo Kotzev – Overture

Nikolo Kotzev resulta una figura tan desconcertante como atrayente. Es un buen productor, aunque tampoco se le da mal la guitarra; igualmente es su fuerte el teclado, conoce bien la percusión y no le asusta acariciar las cuerdas de un violín. Kotzev se dio a conocer mundialmente gracias a un ingeniosa creación llamada en larga duración titulada Live & Learn, un plástico muy en la onda de los Deep Purple o hasta de Rainbow, donde contaba con la colaboración de músicos supremos como Göran Edman, Glenn Hughes o Thomas Wiktrom.

Para este ambicioso proyecto que trata sobre los años de esplendor de Nostradamus, y cuyo formato doble lleva por nombre dicho apellido, Nikolo vuelve a contar con muchísimos invitados: Joe Lynn Turner, Alannah Myles, Glenn Hughes, Sass Jordan, Göran Edman, Jorn Lande o el último vocalista que pasó por Rainbow, Doogie White. Pero bueno, eso sólo si hablamos de los vocalistas, ya que tampoco le faltó una orquesta creada para la ocasión con treinta y cinco músicos, dirigida por el maestro Nelko Kolarov. Y como toda buena mezcla de música sinfónica con rock, se necesita una banda eléctrica para que dé la réplica al clasicismo con nuevas miras… ¿Qué mejor que Ian Haugland, John Leven y Mic Michaeli? Acertaste, son los Europe –o al menos una parte de ellos–. Con este plantel y las ideas de Kotzev está claro que es imposible perder.

Loudness – Crazy Nights

El grupo japonés Loudness comenzó su andadura oficial en 1981, año en el que saca a las tiendas niponas su vinilo The Birthday Eve, una obra de presentación que no era capaz de retratar correctamente todo lo que daría de sí el cuarteto a lo largo de aquella década. En Thunder In The East, su quinto álbum, ya nos topamos con unos Loudness que se enfrentan a una situación diferente. Estamos ante el primer trabajo discográfico que graban para una major norteamericana y su futuro tiene ahora otro color. ‘Crazy Nights’ venía a representar esa segunda oportunidad que bien supieron aprovechar..

Amaseffer – Slaves For Life

Con la obra conceptual de 2008 Exodus: Slaves For Life, firmada por el proyecto de Israel Amaseffer, el oyente se adentra al éxodo, como ya avisa su título, del pueblo hebreo en huida del poder dictatorial egipcio. Amaseffer recoge el testigo instrumental de un álbum como de Savatage inolvidable como puede ser Streets –con el añadido de percusiones y arreglos del folclore egipcio– y ofrece una concomitancia, ese efecto de cabalgar parejo, por medio de desarrollos originales como el de este tema que aporta su título al CD.

Eduardo Bort – Yann

Eduardo Bort es un guitarrista original y creativo parido a la escena musical valenciana hace ya unas cuantas décadas. En los años 70 presentó una de las obras más revolucionarias que ha dado el movimiento psicodélico, art rock o progresivo valenciano; el álbum en cuestión llevaba por título el nombre y apellido de este atrevido instrumentista. Este genio autodidacta, que comenzó a estudiar música con su guitarra a los doce años, fusionó muchas formas de ver el rock ácido en aquel LP, elevándolo a unas cotas poco escuchadas. Una de ellas era Yann.

Página 3 de 8«12345»...Última »