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Dreams Of Sanity – Window To The Sky

Hall Of Sermon, la discográfica que más y mejor ha apoyado desde Rheinfelden el conocido como gothic rock, no sabían bien lo que tenía entre manos en 2000 con los austriacos Dreams Of Sanity. The Game es sin ninguna duda la obra maestra, un trabajo que utilizaron de despedida hasta la fecha. Si no puedes superarlo, por lo menos no lo estropees. En este CD confluye la base gótica, menos presente que en sus anteriores discos, con el art rock de guitarra cortante y hasta el metal progresivo paralelo a los arreglos operísticos de nota.

Lee Aaron – Metal Queen

La canadiense Lee Aaron fue una de las vocalistas más queridas y deseadas de la escena rock de los 80. Para el sello Attic grabaría LPs como Metal Queen (1984) o Call Of The Wild (1985), los auténticos arietes que tiraban abajo cualquier puerta y le conseguían el éxito deseado. Antes, en 1982 y bajo el sello Freedom Records, sale un larga duración que se conoce cual The Lee Aaron Project, obra en la que colaboran artistas relacionados con las bandas Triumph, Moxy o Santers. Aun así, es el tema que titula su LP de 1984 el que le ofrece uno de sus primeros grandes éxitos.

Saga – Don’t Be Late

En 1979, y tras su debut homónimo, empiezan nuevos movimientos dentro de la banda canadiense de rock experimental Saga, ante todo en el puesto de teclado principal. Peter Rochon deja la agrupación antes de que el proyecto canadiense edite su segundo Images At Twilight, disco para el que ya contarían con la colaboración de Greg Chadd. Con este trabajo continúan en su búsqueda dentro del rock progresivo melódico que se había convertido en sello de la casa gracias a su anterior publicación. La grabación fue un empujón más que les llevó a telonear a formaciones de la talla de Styx o Magnum.

Pero otro cambio en las filas llegaría en este año, la entrada de un instrumentista que marcaría un antes y un después en Saga. Jim Gilmour pasaría a formar parte del quinteto, ya sin Chadd tras las teclas, y así se iniciaría una nueva etapa. Con él grabarían el que es considerado por gran parte de la crítica como obra clave del combo, su tercer Silent Knight (1980). El disco mantenía unas raíces progresivas que se veían reforzadas por los alardes creativos del nuevo teclista. Ahora los juegos de teclados pergeñados por el tridente Jim Crichton/Michael Sadler/Jim Gilmour dotaban de un peso totalmente respetable, mostrando la apuesta como un conjunto maduro.

Johnny Clegg & Savuka – Asimbonanga (Mandela)

El disco de Paul Simon Graceland resultó en pleno 1986 todo un shock para su audiencia, una evolución que andaba con pasos de gigante. La crítica musical terminó comprendiendo la importancia de esa fusión que ideó entre el pop y la música africana. No era el primero en hacerlo, pero sí al que mejor le quedó. Por ello, y a partir de dicho LP, otros proyectos fueron contratados por grandes sellos para emular la proeza del Simon. Un caso curioso fue el de Johnny Clegg, cantante surafricano que llevaba desde finales de los 70 con la banda Juluka. Tras la explosión comercial de Graceland, EMI contrata a Clegg para buscar un nuevo milagro en la industria musical y géneros como el world music. Johnny se hace acompañar entonces de los Savuka y publica en 1987 su Third World Child, álbum en el que destacaba su sencillo ‘Asimbonanga’, creación dedicada a la figura de Nelson Mandela.

Catapult – Let Your Hair Hang Down

«Deja que te cuelgue el pelo», pedían suplicantes en su gran sencillo de éxito los miembros de los holandeses Catapult en los 70. Geertjan Hessing, Erwin van Prehn, Aart Mol y Cees Bergman, componentes del cuarteto original que luego se ampliaría a cinco en familia, eran auténticos conocedores de la escena de Leiden. Su veteranía les dio ventaja a la hora de engancharse al convoy glitter, meta cuyo camino para su alcance curiosamente planearon en España, durante unas soleadas vacaciones en Lloret de Mar. Cuenta la historia que en aquellas costas los miembros de los pronto conocidos como Catapult se hicieron promesas de lealtad asegurando que el barco no navegaría si alguno de los compañeros se veía obligado a abandonar la nave. El manager Aad van Delft ejerció de mentor, y ellos se dejaron querer con tal de alcanzar ese “the big time” al que cantaría Paul Rodgers junto a sus Bad Company dos años después (escúchese la canción “Shooting Star”).

Rush – Rivendell

Desde el lanzamiento de su álbum debut homónimo en marzo de 1974, Rush han sido reconocidos por su maestría musical, por sus complejas composiciones y por la ecléctica temática de sus letras, dominadas por la ciencia ficción, la fantasía, la filosofía libertaria y desarrollando también temas humanitarios, sociales, emocionales y medioambientales. Y si hablamos de fabular, nada mejor que recurrir a ‘El Señor de los Anillos’ y a Rivendell.

Thievery Corporation – The Richest Man In Babylon

Thievery Corporation es un dúo de DJ y productores musicales de la ciudad de Washington. Lo integran Rob Garza y Eric Hilton y ocasionalmente, músicos de sesión. Su música puede definirse dentro del estilo de música electrónica denominado downtempo, con influencias del dub, el acid jazz, la música de la India y de Brasil, en una fusión combinada con una estética lounge.thievery Corporation aportan la visión de Babilonia por parte de la música electrónica.

Edguy – Babylon

El hard rock y el heavy rock de los 80′s, en los 90′s mutaron hacia el power metal. Y pocos géneros son tan dados a fabular y a la fantasía como el power metal. Una de las bandas representativas de este sonido a finales del siglo pasado fueron Edguy. Un grupo con bastantes semejanzas a Manowar que también quiso expresar su visión de Babilonia en “Babylon”, extraído de su disco ‘Threatre of Salvation’.

Deathstars – Babylon

El conjunto sueco Deathstars es una formación que le pega al metal industrial, al que añaden ciertas pinceladas gotico-siniestras. Lo cierto es que con sus dos últimos lps -’Termination Bliss’ y ‘Night Electric Night’- han conseguido cierta popularidad y, sobre todo, incrementar su base de seguidores. Precisamente, uno de los cortes de ‘Night Electric Night’, el séptimo, es “Babylon”, donde plasman su visión de Babilonia.

WASP – Babylon’s Burning

La última entrega discográfica de Blackie Lawless y sus WASP llevó por título el de ‘Babylon’. WASP se acercaron a la mítica Babilonia y en una de sus composiciones se abordó su caída. Más bien, su incendio, al más puro estilo romano. Y, claro, no nos extraña nada de que hablen de fuego y destrucción ya que el disco gira entorno a la acción de Los Cuatro Jinetes de la Apocalipsis. Por otra parte, un tema muy en la línea de Blackie Lawless.

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