En 1975 el creador de pequeños universos soñados, Isao Tomita, comienza a ser reconocido igualmente por su dominio de la técnica Klangfarbenmelodie, disciplina que utiliza voces sintetizadas para que trabajen como instrumentos. La fama y el puesto de valor ganado con Snowflakes Are Dancing llevan a Tomita a continuar en sus representaciones sonoras de clásicos. Así pasarán por sus manos obras como Pictures At An Exhibition de Modest Mussorgsky, The Firebird (o The Firebird Suite) de Igor Stravinski y The Planets de Gustav Holst (la última citada de 1976). De su rendición a Holst escogemos la pieza que representa al planeta Marte.
En 1975 el creador de pequeños universos soñados, Isao Tomita, comienza a ser reconocido igualmente por su dominio de la técnica Klangfarbenmelodie, disciplina que utiliza voces sintetizadas para que trabajen como instrumentos. La fama y el puesto de valor ganado con Snowflakes Are Dancing llevan a Tomita a continuar en sus representaciones sonoras de clásicos. Así pasarán por sus manos obras como Pictures At An Exhibition de Modest Mussorgsky, The Firebird (o The Firebird Suite) de Igor Stravinski y The Planets de Gustav Holst (la última citada de 1976). De su rendición a Holst escogemos la pieza que representa al planeta Marte.